Las rutas alimentarias, herramienta para valorizar productos de las agroindustrias rurales. El caso de la ruta del queso Turrialba, Costa Rica

En la búsqueda de estrategias para impulsar el desarrollo de las zonas rurales, el turismo surge como un instrumento práctico capaz de generar procesos de dinamización local que contribuyan a complementar los ingresos agrícolas, crear nuevos empleos y frenar el despoblamiento del campo.

Dentro de las modalidades del turismo rural, el agroturismo y las rutas alimentarias resultan especialmente relevantes, ya que representan actividades innovadoras en el medio rural y, al mismo tiempo, agregan valor a las producciones agroalimentarias de pequeños productores, en particular aquellas que conservan procesos artesanales de elaboración.

En el contexto actual de apertura comercial, dominado por los commodities, la comida rápida y las crecientes barreras sanitarias, numerosas pequeñas agroindustrias rurales enfrentan serias amenazas, pues no alcanzan los niveles de productividad requeridos para competir en los mercados globalizados. Para muchas de ellas, una alternativa viable consiste en articularse con el turismo rural mediante la oferta de productos y servicios que respondan a la demanda de visitantes interesados en conocer la cultura agropecuaria y agroindustrial de cada región.

Esta perspectiva invita a analizar las características del turismo rural, el agroturismo y las rutas alimentarias, así como su aplicación en territorios concretos para potenciar procesos y productos con identidad propia. Un ejemplo ilustrativo es el del queso Turrialba en Costa Rica, alrededor del cual se plantea la creación de una ruta alimentaria como estrategia de desarrollo local y valorización de la agroindustria quesera artesanal.- MBlanco y HRiveros, 2005. Leer artículo completo